Julio es un mes perfecto para descubrir la oferta cultural de Madrid en familia. Además de sus grandes museos, la ciudad cuenta con experiencias inmersivas, exposiciones y espacios interactivos donde los más pequeños pueden aprender mientras se divierten, todo ello en lugares climatizados para escapar del calor.
Dinosaurios, fósiles, minerales y animales de todo el mundo hacen de este museo una apuesta segura para los niños curiosos. Sus exposiciones permiten aprender sobre la naturaleza de forma amena y pasar unas horas en un espacio climatizado.
Una experiencia que combina historia, tecnología y entretenimiento para acercar a toda la familia al fascinante mundo de Cleopatra. Proyecciones envolventes, realidad virtual y recreaciones históricas convierten la visita en una aventura educativa para todas las edades. Solo podrá visitarse hasta el 19 de julio.
Trenes históricos, locomotoras y vagones que pueden verse muy de cerca convierten este museo en una experiencia diferente para toda la familia. Es un plan ideal para los pequeños apasionados por los medios de transporte.
Viajar por el universo sin salir de la ciudad es posible gracias a las proyecciones y actividades del Planetario. Una propuesta educativa y entretenida para despertar el interés por la astronomía y la ciencia.
Sweet Space Museum combina arte, diseño y fantasía en un recorrido lleno de escenarios inspirados en un universo de colores y dulces, donde las instalaciones interactivas y los efectos visuales convierten cada sala en una experiencia sorprendente, ideal para disfrutar en familia, pasar un rato en un espacio climatizado y cerrar el día con una actividad diferente, divertida y muy visual.